Una descarga legal de literatura

En estos tiempos de crisis económica cada vez son más los usuarios de Internet que se lanzan a descargar todo tipo de contenidos culturales. Por ejemplo, para hacerse con algunos libros y ahorrarse el dinero que éstos costarían en la librería –y prescindiendo de la vía de las bibliotecas, que establecen una serie de plazos y restricciones a veces poco cómodas para el lector o el investigador-, hay internautas que descargan directamente de Internet.

Pero ojo, porque en muchos casos los libros y documentos que se descargan arrastran consigo una serie de virus y de rastros infecciosos que pueden tumbar por completo la propia salud de nuestro ordenador. No es recomendable descargar libros de Internet de forma ilegal. Además, resulta obvio decir que lo idóneo siempre sería seguir los mecanismos legales y hacer que los escritores, filósofos y demás creadores pudieran recibir la justa retribución económica por su trabajo.

Sin embargo, hay páginas que en la Red sí ponen sus libros y sus documentos a merced del potencial lector de manera totalmente legal. Sólo hay que saber buscar correctamente, comprobar la autenticidad de la web y percatarse de que la descarga que se va a realizar está avalada por toda clase de requisitos legales. Así nuestra computadora no se verá amenazada.

Un ejemplo de cómo hacernos con libros de manera totalmente lícita lo encontramos de la mano del Ministerio de Educación de Uruguay. En su web, el Ministerio charrúa ofrece un largo y completo listado de obras poéticas, teatrales, narrativas, ensayísticas o filosóficas; desde la letra a hasta la z hay un listado de autores de todos los perfiles y de todas las eras de la literatura, por lo que pinchando en cada nombre podremos saber los libros que están disponibles para descargar. Es una buena manera de ahorrar y de cumplir con las normas. Y de leer y culturizarnos a través de la lectura digital, a la que cada vez estamos más habituados.